A medida que se intensifica la expectación por el Global Solo Challenge (GSC) 2023-2024, el llamado del mar ha atraído a un grupo variado e impresionante de navegantes de todo el mundo. Entre ellos se encuentran cuatro capitanes estadounidenses, cada uno con sus propias historias y motivaciones para enfrentarse a la exigente circunnavegación. Desde la fuerza y perseverancia de un veterano del Cuerpo de Marines herido en combate hasta la pasión de un entusiasta de la vela; desde el sueño de infancia de un experimentado marino hasta el espíritu aventurero de un gestor de inversiones reconvertido en navegante, estos cuatro estadounidenses aportan una rica variedad de experiencias y determinación al evento.
Estos cuatro estadounidenses no solo encarnan el espíritu del GSC, sino que también reflejan los múltiples caminos que han llevado a cada uno de ellos a este prestigioso desafío. Te invitamos a seguir leyendo para descubrir sus singulares trayectorias y aspiraciones.
Ronnie Simpson

Ronnie Simpson, un veterano estadounidense, herido en combate y retirado del Cuerpo de Marines, es una figura prominente en el mundo de la vela y ha decidido participar en el Global Solo Challenge (GSC) mientras apoya a US Patriot Sailing, una organización sin ánimo de lucro para veteranos dedicada a la navegación. Durante su servicio en Irak, Simpson vivió un acontecimiento que cambió su vida: sufrió graves heridas, incluyendo la pérdida de la mitad de un pulmón en una explosión. Después de retirarse del ejercito, se enfrentó a numerosos desafíos personales hasta que descubrió la navegación.
Completamente fascinado por el deporte, Simpson no dudó en vender su casa para comprar un barco y adentrarse de lleno en el universo de la navegación. A pesar de los problemas de visión que le dejaron sus heridas, ha acumulado un impresionante palmarés en su carrera náutica, entre el que destacan 130.000 millas náuticas navegadas, 19 travesías entre Hawái y la costa continental de Estados Unidos, y su participación en la prestigiosa regata Sydney-Hobart.
Para el GSC, el navegante y empresario californiano, Whitall Stokes, le cedió su Open 50, ‘Sparrow’. Posteriormente, Stokes donó ‘Sparrow’ a US Patriot Sailing, proporcionando a la organización una embarcación para sus programas una vez que Simpson complete el GSC.
Con una fe inquebrantable en el poder terapéutico de la navegación, Simpson está utilizando su participación en el GSC para promover y recaudar fondos para US Patriot Sailing. “La navegación, literalmente, salvó mi vida”, afirma, subrayando el papel transformador que este deporte ha tenido en su vida tras dejar el servicio militar.
David Linger

David Linger es un apasionado de la navegación de 60 años de origen estadounidense. Creció junto al mar en Seattle, adquiriendo una extensa experiencia en construcción de barcos, reparaciones, aparejos y un largo etcétera. Impulsado por su pasión por la vela y por la inspiración de destacados navegantes como Sir Frances Chichester, Eric Tabarly, Alain Colas y Claire Francis, Linger siempre soñó con realizar una circunnavegación en solitario.
Al estar jubilado, Linger consideró que el GSC coincidía con un momento ideal en su vida. Compró un Clase 40 del 2006, antes conocido como Bolland Mills, diseñado por Owen Clarke Designs, y le cambió el nombre a Koloa Maoli, en honor al barco de sus padres. El Clase 40, que ya participó en la Ruta de Rhum de 2006, consiguiendo el tercer lugar en su clase, fue construido en cumplimiento con la Categoría 0 de las Regulaciones Especiales Offshore de la World Sailing, por lo que ha requerido de pocas modificaciones para cumplir con los requisitos de seguridad del GSC.
En la actualidad, Linger se prepara para llevar a cabo su travesía de calificación de 2.000 millas en solitario. Planea estar en la línea de salida en A Coruña a finales de octubre y considera que su circunnavegación durará aproximadamente 150 días. Su estrategia consistiría en preservar el estado de su barco para la última etapa, la subida del Atlántico, momento crucial donde a menudo se deciden este tipo de desafíos.
A pesar de no ser un navegante profesional, Linger considera el GSC un atractivo desafío personal. Valora el espíritu comunitario entre los participantes y está emocionado por conocerles en España. Consciente de los riesgos, especialmente en el Océano Austral, gracias a su extenso conocimiento sobre barcos y su habilidad para las reparaciones se siente que va a poder gestionar cualquier problema durante la circunnavegación.
Curt Morlock

Curt Morlock, un apasionado de la navegación de 64 años originario de Estados Unidos, tiene su mirada puesta en la primera edición del Global Solo Challenge (GSC), con salida prevista en A Coruña, España, este diciembre. Morlock hará gala de su veterano Open 60 (ex-IMOCA), llamado 6 Lazy K, y será uno de los últimos en zarpar debido al sistema de salidas escalonadas según el rendimiento de cada embarcación. Su barco, que ya ha participado en eventos de renombre como el Vendée Globe y el Around Alone, fue diseñado por el reconocido Thierry Dubois en 1999 y tiene un historial impresionante.
Natural del soleado sur de Florida y ahora residente en las montañas de Colorado, Morlock siempre ha tenido un vínculo profundo con el mar. Sus aventuras marineras comenzaron a la tierna edad de 10 años, a bordo del sloop de 36 pies de su padre. A la hora de jubilarse, el sueño infantil de surcar los siete mares revivió con fuerza, lo que lo llevó a adquirir 6 Lazy K en 2021. Este barco, conocido por sus características de seguridad, con 15 compartimentos estancos y un espejo de popa diseñado para que resulte fácil efectuar un reembarco en caso de caída al mar, fue bautizado en honor a su rancho en Colorado.
Morlock dedica sus días a preparar 6 Lazy K para el desafío que se avecina. Desde su residencia temporal en el astillero V1D2 en Normandía, Francia, trabaja incansablemente en las modificaciones necesarias. Esta dedicación, sumada a los requisitos de seguridad del GSC, brinda tranquilidad a su familia que apoyan su sueño. Morlock, con la experiencia y la paciencia de un cazador curtido, se siente confiado para enfrentar los retos de la soledad y la subsistencia en su travesía.
Según sus cálculos, su circunnavegación podría durar entre 100 y 120 días, siempre dependiendo de las inciertas condiciones meteorológicas. Planea completar su viaje de calificación en julio, para después afrontar una ida y vuelta transatlántica. Inspirado en la fábula “La liebre y la tortuga” de Jean de la Fontaine, Morlock se muestra emocionado por el formato del GSC y ansioso por echarse al mar, esperando que, en esta carrera, sea la “liebre” la que se lleve la victoria.
Peter Bourke

Peter Bourke, un participante estadounidense en el Global Solo Challenge (GSC), ha adquirido un Open 40 de segunda mano, ‘Imagine’, diseñado por Finot-Conq, para enfrentarse a este desafío. Este barco, principalmente construido de compuestos de carbono y reconocido por su fiabilidad y alto rendimiento, sirvió anteriormente como hogar para una pareja y sus tres hijos. Dada sus notables prestaciones, se prevé que ‘Imagine’ zarpe desde A Coruña, España, en octubre, acorde al formato de salidas escalonadas del GSC.
Bourke, nacido en Inglaterra, se trasladó con su familia a los Estados Unidos, donde posteriormente sirvió en el Cuerpo de Marines durante la guerra de Vietnam. Su carrera en gestión de inversiones le permitió ser dueño de un Outbound 44, con el que compitió y navegó más de 33.000 millas náuticas, logrando una victoria de clase en la Bermuda 1-2. Además, Bourke participó en la OSTAR 2009 (Regata Transatlántica en Solitario), enfrentándose al fundador del GSC, Marco Nannini. Durante el evento, Bourke se encontró con varios desafíos que, según él, serán experiencias valiosas durante el GSC.
Más allá de sus logros náuticos, Bourke ha escrito un libro titulado ‘Sea Trials’, donde documenta sus experiencias y reflexiones personales sobre la vida en alta mar. Todos los beneficios obtenidos de la venta del libro se destinan al fondo Semper Fi, una organización que brinda apoyo a veteranos de guerra lesionados y a sus familias.
Bourke adquirió ‘Imagine’ en Trinidad y le llevó hasta Charleston, Carolina del Sur, para someterle a una remodelación. Tras finalizar el refit, tiene previsto completar la travesía en solitario requerida de 2.000 millas, cruzando el Atlántico hasta España. Una vez allí, planea ocuparse de cualquier trabajo pendiente antes de tomar la salida en octubre, disfrutando además de un período de descanso en España.