En la víspera de la triple salida del GSC: los patrones, los barcos y los proyectos

A medida que el otoño llega a A Coruña con fuertes lluvias y vientos intensos, a pesar de las temperaturas relativamente suaves, tres patrones más del Global Solo Challenge se preparan para cruzar la línea de salida mañana, sábado 21 de octubre a las 15:00 hora local (13:00 UTC), para cumplir su sueño de dar la vuelta al mundo.

Ha llegado el momento de zarpar para Ari Känsäkoski, un patrón finlandés, a bordo del Class40 ZEROChallenge (anteriormente Fuji), Pavlin Nadvorni, búlgaro, en el Farr45 Espresso Martini, y William McBrien, canadiense, en el Class40 Phoenix (anteriormente Sec Hayai). Estos tres navegantes, cada uno con su propia experiencia en el mundo de la náutica y trasfondo cultural, aspiran a enviar mensajes significativos a través de su desafío y están ansiosos por alcanzar a los cuatro patrónes que ya están en el mar.

Ari Känsäkoski, nacido en 1970 en Pernaja, Finlandia, es entrenador de vela y diseñador y arquitecto de interiores con una fuerte pasión por la sostenibilidad. Explica cómo la vela se ha convertido en una parte esencial de su vida. “La vela es la piedra angular de mi vida; veo y experimento el mundo a través de ella. Este deporte no solo me ha enseñado habilidades técnicas para navegar, sino también amor y respeto por la naturaleza, la importancia de la reflexión antes de actuar y la capacidad de trabajar en equipo. A través de mi trabajo como instructor en la Asociación Finlandesa de Vela Oceánica, he desarrollado habilidades de liderazgo y he enfatizado a mis estudiantes la importancia y el valor de una competición sana, siendo siempre justos con los demás.”

Ari Känsäkoski ©globalsolochallenge

 

Pavlin Nadvorni, nacido en 1967, es un patrón profesional y fundó un astillero y su empresa asociada, Black Sea Yacht Service, en Varna, Bulgaria, donde reside. Pavlin habla de cómo su pasión por el mar proviene de los libros que leyó durante su juventud, historias de grandes navegantes como Magallanes, Colón, De Gama y muchos otros. “Para mí, navegar siempre ha sido más que un pasatiempo; es un estilo de vida. Lo que soy hoy como persona, se lo debo al mar. La navegación representa libertad y un inmenso gozo, pero también presenta un desafío constante, que, con un aprendizaje incesante, me empuja hacia la perfección. Nunca dejamos de aprender y, a pesar de los avances tecnológicos, la naturaleza sigue recordándonos cuán grandiosa y superior es. Mi proyecto se basa en el trabajo duro, el crecimiento personal y el respeto por el océano y las personas. Sin embargo, intento no tomarme la vida demasiado en serio, manteniendo las cosas en perspectiva y abordándolas con cierta ligereza.”

Pavlin Nadvorni ©globalsolochallenge

 

William Mac Brien, nacido en 1965 en Toronto, Canadá, es instructor y entrenador de paracaidismo. Gracias a esta disciplina extrema, ha adquirido valores y habilidades que lo han convertido en un excelente marinero. “Mi pasión por el mar me fue transmitida por mi padre, un piloto de la marina y regatista olímpico en la clase Dragon de 1964. El mar me ha enseñado a respetar la naturaleza y la importancia de la gestión del tiempo en cada proyecto y actividad. A los 17 años, tuve una experiencia inolvidable: serví como oficial de guardia en una bergantina de aparejo cuadrado de 72 pies. Al vivir en ese magnífico barco de la edad dorada de la navegación, realmente comprendí lo que es el liderazgo y cómo manejar la resolución de problemas. Navegar representa un viaje de aprendizaje continuo, siempre intentando encontrar la manera más eficiente, rápida y efectiva de operar. Es una tarea ardua, pero inmensamente gratificante.”

William Mac Brien ©globalsolochallenge

 

Para su aventura en el GSC, tanto el finlandés Känsäkoski como el canadiense MacBrien optaron por unos Class40 modificados para cumplir con la Categoría Cero y el reglamento del GSC. Ari eligió el Class40 ZEROChallenge de 2007, diseñado por Owen Clark, mientras que William navegará a bordo del Akilaria RC1 Phoenix de 2006, una creación del recien fallecido Marc Lombard. Ambos patrones pueden salir una semana antes que el resto de la flota de Class40 inscrita en el GSC. Esta diferencia en la fecha de partida se debe tanto a la decisión de los dos patrones de no llevar velas de proa para vientos portantes aparejadas a tope de mastil como a modificaciones específicas en sus barcos que conllevan un peso adicional, avalado por un certificado IRC. Por lo tanto, el peso adicional y la superficie vélica que han reducido voluntariamente les colocaría en desventaja frente a los otros Class40 que saldrán el 28 de octubre.

Para su travesía alrededor del mundo, el búlgaro Nadvorni eligió el Farr45 de 1997, Espresso Martini, un barco que salvó de la destrucción después de que la tormenta Emma golpeara fuertemente al Reino Unido en 2018. Aunque originalmente fue diseñado para la navegación con tripulación, Pavlin lo modificó para navegación en solitario.

Los tres navegantes solitarios buscan transmitir mensajes importantes a través de su desafío deportivo.

Pavlin Nadvorni, consciente de cuánto trabajo aún es necesario en su país para popularizar la náutica, tiene la intención de dedicar su GSC a promover la vela en Bulgaria. A su regreso, está decidido a continuar su dedicación en la Academia de Vela Cor Caroli, formando a jóvenes para brindarles nuevas oportunidades profesionales.

William MacBrien, quien durante la pandemia sufrió pérdidas personales y se enfrentó a muchos desafíos de primera mano, desea dedicar su GSC a concienciar sobre la importancia del bienestar mental, alentando a las personas a comunicarse abiertamente y buscar apoyo cuando lo necesiten.

Por otro lado, Ari Känsäkoski se enfoca en problemas ambientales y ecológicos. Su proyecto, ZEROchallenge, así como su barco, concebido en 2015, busca demostrar que un estilo de vida libre de emisiones de carbono es posible en cada sector y actividad. Para su viaje alrededor del mundo, Ari dependerá exclusivamente de energías renovables.

©arikänsäkoski

 

Los tres navegantes llegaron a A Coruña tras enfrentarse a numerosos desafíos personales. Pavlin, a pesar de haber planeado cuidadosamente su llegada a la ciudad gallega con bastante antelación a la fecha de partida, sufrió un contratiempo cerca de la costa de Portugal: tres orcas atacaron su barco, dañando el timón. Al llegar a A Coruña el 12 de septiembre, coordinó de inmediato las reparaciones, las cuales fueron hábilmente realizadas por él y su equipo.

Dada la considerable distancia desde su puerto natal en Finlandia, Ari decidió enviar su barco hasta Bilbao mediante un carguero. Una vez en España, hubo que volver a aparejar el ZEROchallenge y prepararlo para navegar de nuevo. Tras acondicionar el barco y esperar las condiciones climáticas ideales, Ari llegó a A Coruña el 7 de octubre.

William, habiendo navegado las dos mil millas en solitario de la calificación del GSC durante el verano, hizo una parada en Caen, en el astillero V1D2, para completar la remodelación de su Class40 Phoenix. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas en semanas recientes retrasaron su partida desde Francia. Esto hizo que el viaje a A Coruña fuese particularmente desafiante, llevándolo a llegar el 18 de octubre con