Hacia nuevos rumbos: el italiano Andrea Mura se hará a la mar el 18 de noviembre

©Andrea Mura – Route du Rhum – October 2010 – Photocredit: AFPA

El navegante italiano Andrea Mura se deja llevar por un viento muy especial, un viento que lleva el nombre y el espíritu de su tierra natal: Cerdeña. Ese viento no solo ha inspirado el nombre de su proyecto y de su barco, “Vento di Sardegna” (Viento de Cerdeña), sino que también simboliza el orgullo que siente por sus orígenes. Al hablar de su sueño, Mura declara: “Mi deseo es navegar alrededor del mundo en solitario, participando en el Global Solo Challenge con mi barco, compañero de mil aventuras. En 2007, compré este Open 50’ con la intención de dar a conocer Cerdeña en todo el mundo a través de mis azañas deportivas. De hecho, desde 2008, he navegado bajo la bandera sarda conocida como ‘Quattro Mori’, participando en numerosas regatas de altura tanto nacionales como internacionales y obteniendo múltiples victorias. Estoy convencido de que el GSC no solo me brinda la posibilidad de cumplir con un proyecto personal muy especial para mí, sino que también representa una ocasión única para promocionar mi maravillosa tierra a nivel mundial.”

La pasión de Andrea por la navegación tiene sus raíces en su infancia, alimentada por su padre Sergio Mura, uno de los fundadores del Yacht Club Cagliari, quien le transmitió el amor por el mar. “En los años 70, a la edad de 6 años, comencé a navegar. Mi padre me introdujo en este deporte que se ha convertido en mi vida. He participado en muchas regatas, pero indudablemente las que más me han marcado son las victorias en la Ostar de 2013 y 2017.”

Mura inició su trayectoria a bordo de embarcaciones de vela ligera, en clases dobles. Durante los ocho años que estuvo en el Equipo Nacional Italiano de Vela, en las categorías 420 y 470, participó en tres intentos de clasificación para los Juegos Olímpicos. Sus notables logros le valieron, con solo dieciocho años, la Medalla de Plata al mérito atlético. Más tarde, Mura pasó a navegar en barcos de mayor eslora, desde los J24 hasta los Maxis.

@AFP PHOTO PATRICE COPPEE

 

En 1989, la trayectoria del navegante italiano dio un giro significativo cuando Tommaso Chieffi lo invitó a unirse a la tripulación del “Il Moro di Venezia”. Como trimador de mayor, Mura y la tripulación liderada por Paul Cayard ganaron la Louis Vuitton Cup y, consecuentemente, participaron en la 28ª edición de la Copa América en 1992, que fue ganada por America³. A principios de los años 2000, Andrea seguía navegando, desempeñando diferentes roles, como trimador de mayor y apoyo táctico, en prestigiosas regatas internacionales. Se destacó a bordo del “Bribón” con la tripulación del Rey Juan Carlos de España y “My Song” de Pierluigi Loro Piana, confirmando su talento y versatilidad.

A pesar de su éxito en las regatas con tripulación, el llamado de la navegación en solitario, una disciplina practicada por pocos en Italia, era fuerte. En 2007, compró el Open 50 “Wind Express” de Pasquale De Gregorio, que había participado en el Vendée Globe 2000-2001, y lanzó el proyecto “Vento di Sardegna”. Su carrera en solitario comenzó con éxito: en 2010, después de ganar tres ediciones de la Roma x 2, participó en la Route du Rhum, en la cual llegó primero en la clase Rhum, convirtiéndose en el primer italiano en lograr tal hazaña. En 2012, sus habilidades se confirmaron aún más cuando ganó la Regata Transatlántica a Dos (o Twostar) de Plymouth a Newport, tanto en tiempo real como en tiempo compensado IRC, navegando a dos con Riccardo Apolloni. En 2013, Mura ganó el OSTAR por primera vez, tardando 17 días, 11 horas y 12 minutos, y al año siguiente terminó segundo en su categoría en la Route du Rhum. Luego comenzó a preparar una campaña para participar en el Vendée Globe 2016-17, pero, debido a la falta de fondos, tuvo que abondonar el proyecto y vender el IMOCA que estaba construyendo. En 2017, volvió a tener un éxito deportivo, ganando el OSTAR por segunda vez, con una ventaja de cuatro días sobre el segundo clasificado.

Una carrera larga, pero Andrea afirma: “Cada persona es única y tiene su propia historia. Para mí, enfrentar este desafío es un hito importante. Gracias a mi experiencia, puedo desempeñar varios papeles en mi proyecto, el de patrón, de diseñador, etc. Tuve que dedicarle poco tiempo a la preparación porque ya hacía tiempo que deseaba emprender esta empresa. Creo que la determinación es el rasgo de mi carácter que me ha permitido ser resuelto en la persecución de este objetivo y seguramente me ayudará a conseguirlo con éxito. Me gustaría convertirme en el primer navegante en la historia de mi región en circunnavegar el planeta en solitario, para demostrar que los sardos también son navegantes”. Finalizar el GSC en solitario, sin asistencia y sin escalas, lo convertiría de todos modos en el quinto italiano en lograr la hazaña después de Simone Bianchetti, Pasquale De Gregorio, Alessandro Di Benedetto y Giancarlo Pedote.

©Andrea Mura

 

Su barco, fiel compañero de regatas durante quince años, representa la combinación perfecta para su aventura en el GSC. Una embarcación fiable, que el patrón conoce al detalle, ofrece una base sólida y uno de los puntos fuertes de su proyecto. Vento di Sardegna es un Open 50 creado en 2000 por Felci Yacht Design, un estudio de diseño fundado por el arquitecto naval Umberto Felci, uno de los diseñadores de veleros más renombrados, junto con el Ingeniero Lorenzo Giovannozzi, especializado en el diseño de estructuras y apéndices hidrodinámicos.

Andrea Mura y Umberto Felci, ambos nacidos en 1964, se cruzaron y se volvieron a encontraron en diversos momentos de su vida y carreras deportivas antes de que Mura comenzara a navegar en un barco diseñado por este último. Umberto Felci comenzó a navegar en el Lago de Garda, uniéndose, como lo había hecho Mura, al equipo nacional juvenil 420 en 1980. Su curiosidad lo llevó más allá de la vela competitiva, para explorar la construcción de barcos con materiales innovadores como la fibra de carbono. En el Politecnico di Milano, se especializó en Arquitectura, centrando sus estudios en la física de la vela y los materiales compuestos. Sus resultados deportivos avanzaron al mismo ritmo que el estudio teórico, y participó en las Olimpiadas de 1989 en la clase 470. Unos años más tarde, volvió a encontrarse con Andrea y juntos compartieron la campaña de la Copa América a bordo del “Il Moro di Venezia”. Después de esta experiencia, Felci comenzó una carrera independiente como diseñador de barcos. En 1998, Felci conoció a Lorenzo Giovannozzi y en 2001 fundaron juntos Felci Yacht Design. Felci también comparte su pasión al impartir clases de diseño náutico en el Politecnico di Milano.

Lorenzo Giovannozzi, nacido en Milán en 1969, desarrolló un profundo interés por la navegación y la vela desde joven. Acabado el bachillerato, se matriculó en la Universidad para estudiar Ingeniería Aeronáutica en el Politecnico di Milano, centrándose en la aerodinámica de fluidos y los materiales compuestos. Seguía navegando mientras estudiaba. Después de licenciarse en 1994, comenzó a colaborar con estudios de arquitectura naval, especializándose en el diseño de estructuras y apéndices hidrodinámicos. Este período sentó las bases de su carrera en diseño náutico. En 1998, después de un curso de especialización en Diseño de Yates en la Universidad de Florencia, conoció a Felci y comenzaron su exitosa asociación. Ahora, Giovannozzi está involucrado en el diseño náutico en todas sus facetas.

Open 50 ‘Vento di Sardegna’ – ©Andrea Mura

 

Mura quedó fascinado por el diseño y las líneas de Vento di Sardegna desde el momento que lo compró, pero para mantenerlo al día y siempre en busqueda de potenciar su rendimiento, mejoró tanto sus equipos como sus prestaciones en los varios refit a los que lo ha sometido. “A lo largo de los años, gracias a unos patrocinadores y socios técnicos a nivel internacional, he llevado a cabo unas cuantas mejorías a Vento di Sardegna. He aligerado y transformado el barco según mis necesidades para hacerlo cada vez más competitivo. He renovado las velas, que fabrico en mi taller de velas Andrea Mura Sail Design, con materiales de vanguardia. Hoy, mi Open 50’ es un barco rápido y fiable que no muestra signos de envejecimiento”, afirma Mura.

Para el Global Solo Challenge, Vento di Sardegna ha sido equipado con los dispositivos tecnológicos más sofisticados y preparado para ser totalmente verde y autosuficiente durante los cuatro meses de navegación teóricamente previstos. Catorce paneles solares hechos a medida han sido montados en la cubierta. A bordo también hay un generador eólico y células de combustible que utilizan metanol derivado de la uva para producir energía eléctrica. “Somos completamente autosuficientes en la gestión de la energía durante largos períodos de tiempo. El barco es capaz